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que tiene el poder de confirmaros según mi evangelio y la predicación de
Jesucristo, según la revelación del misterio oculto por los siglos eternos, 26
pero ahora manifestado a través de las Escrituras proféticas conforme al
designio del Dios eterno, dado a conocer a todas las gentes para la obediencia
de la fe, 27 a
Dios, el único sabio, a Él la gloria por medio de Jesucristo por los siglos de
los siglos. Amén.
A diferencia de otras cartas, San Pablo termina la carta a los Romanos
con una doxología a Dios omnipotente y sabio por medio de Jesucristo. Un papiro
muy antiguo la coloca en 15,33; otros manuscritos la ubican al final del cap.
14, repitiéndola también como conclusión de la epístola. Estos
cambios se debieron a la lectura litúrgica de la carta que prescindía a veces
de los caps. 15 y 16, por ser de un carácter más personal.
