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Mostrando entradas de febrero, 2011

Edificó su casa sobre roca (Mt 7,21-27)

9º domingo del Tiempo ordinario – A . Evangelio 21 »No todo el que me dice: «Señor, Señor», entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. 22 Muchos me dirán aquel día: «Señor, Señor, ¿no hemos profetizado en tu nombre, y hemos expulsado los demonios en tu nombre, y hemos hecho prodigios en tu nombre?» 23 Entonces yo declararé ante ellos: «Jamás os he conocido: apartaos de mí, los que obráis la iniquidad». 24 »Por lo tanto, todo el que oye estas palabras mías y las pone en práctica, es como un hombre prudente que edificó su casa sobre roca; 25 y cayó la lluvia y llegaron las riadas y soplaron los vientos: irrumpieron contra aquella casa, pero no se cayó porque estaba cimentada sobre roca. 26 »Pero todo el que oye estas palabras mías y no las pone en práctica es como un hombre necio que edificó su casa sobre arena; 27 y cayó la lluvia y llegaron las riadas y soplaron los vientos: se precipitaron contra aquella casa, y se derrumbó y f

Pongo hoy ante vosotros bendición y maldición (Dt 11,18.26-28.32)

9º domingo del Tiempo ordinario – A . 1ª lectura 18 »Grabad bien estas palabras mías en vuestro corazón y en vuestras almas. Atadlas como un signo a vuestra mano y sirvan entre vuestros ojos como recordatorio. 26 »Mirad, pongo hoy ante vosotros bendición y maldición. 27 La bendición, si escucháis los mandamientos del Señor, vuestro Dios, que os ordeno hoy. 28 Y la maldición, si no escucháis los mandatos del Señor, vuestro Dios, y os desviáis del camino que os prescribo hoy, yendo tras dioses extraños que no conocéis. 32 Prestad atención para poner por obra todas las leyes y las normas que os entrego hoy. El autor sagrado se dirige a los supervivientes del éxodo, testigos de la especialísima protección del Señor. Sus hijos no vieron tales prodigios, pero también han de reconocerlos por el testimonio recibido. La ceremonia de bendición y maldición, que ahora se anuncia con brevedad, será ampliamente explicada en los capítulos 27-28 del Deuteronomio, y Josué la llevará a cabo (cfr Jos 8,3

Justificados gratuitamente por su gracia (Rm 3,21-25a.28)

9º domingo del Tiempo ordinario – A . 2ª lectura 21 Ahora, en cambio, la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los Profetas, se ha manifestado con independencia de la Ley : 22 justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen. Porque no hay distinción, 23 ya que todos han pecado y están privados de la gloria de Dios 24 y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que está en Cristo Jesús. 25 A él lo ha puesto Dios como propiciatorio en su sangre mediante la fe. 28 Afirmamos, por tanto, que el hombre es justificado por la fe con independencia de las obras de la Ley. Estos versículos son de especial importancia en la doctrina de la carta. Primero (vv. 21-26), el Apóstol nos revela fundamentalmente cómo se realiza la justificación del hombre: la justicia de Dios que hace justo al hombre y que estaba anunciada en los libros del Antiguo Testamento (cfr Sal 103,6; Is 46,13; Jr 9,24) se ha revelado ahora en Cristo y en el Evangelio.